"La primera huída" o "Coño que me pilla".

Tras ser echado del Colegio Mayor de las Glaresteritas Desclazas, el barón se dedicó a la buena vida. No pocos eran los maridos que habíanle perseguido, amenazado, insultado (algunos ofrecido dinero para que se llevara a su suegra) y hasta desafiado. ¿los motivos? No se sabe y pensamos que jamás se sabran, envidias sin duda alguna.

Otro de los grandes misterios (a parte de dónde guardaba las llaves de su casa observando su vestimenta) es de quién le inmortalizó en semejante postura. Algunos defensores de pro querían quemar este cuadro pero las fuerzas de izquierda se quejaron al ministerio del mocho que... bueno, eso es otra historia.

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