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Tras un tiempo de inactividad, el
detective Lafia, Abu Lafia, regresa de nuevo. Desde el capítulo I, aquel del
jardín y los grillos, hasta el número VIII, se puede notar una lenta
evolución, una humanización del personaje. Se puede decir que en esta
segunda época apenas queda nada del ambiente inicial; sólo el
personaje conserva su personalidad aunque ahora se desenvuelve en un
mundo real. Es por eso que, antes de iniciar los nuevos relatos, decidí
poner el capítulo VII como prólogo y continuar la historia desde ahí. |