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Entre #Camelot y #Posada:
Comedia en 54.938 actos, con rima libre y asonante, sal, aceite,
licencia poética y dos dientes de ajo. Cuezase a fuego lento y consúmase
antes de Enero de el año en curso. (¿como?, ¿que se ha acabado el
curso?, pues vaya, y yo sin saberlo.)
Cualquier parecido con personas físicas es pura realidad virtual,
siempre buscando faltas. Por tanto, si uno se siente identificado con
alguno de estos personajes, es que debería ir a un psiquiatra y luego
darme la dirección a mi. Pues claro que todos nos parecemos a ellos,
pero ellos también se parecen a nosotros y no se ponen a protestar en
medio de la película por ese motivo. En todo caso, si tuviera un
abogado, os daría su número de teléfono, o mejor aún, os daría su
factura para que la pagarais. Una vez tuve uno pero se hizo mayor y lo
tuve que llevar al asilo.
Se advierte a los menores de edad que el hacerse mayor es solo cuestión
de tiempo y que el contenido de este relato, no tiene nada de
pornográfico, así que mejor se cambian de proveedor, o de pro-bebedor en
el caso de #Posada.
Nota técnica: Este relato no es comestible, pero tampoco daña la capa
de ozono, quizás dañe un poco la integridad moral de cada uno pero eso es
el pan nuestro de cada día dánoslo hoy y perdona a nue...
Tampoco es imborrable, así que se ruega no llorar encima de él. En caso
de ver arrugas, no planchar con humedad. Si cae alguna mancha, lo mejor
es decírselo a tu vecina a ver qué piensa de ello y que te diga que
jabón debes usar; al fin y al cabo (según los anuncios de TV) si no lo
hace ella lo hará tu suegra y ya se sabe, uno confía más en la vecina
que en la propia madre.
También es mi deber advertir que si alguna línea
consigue rimar con otra es más fruto de la casualidad que de mi
formación poética, todos conocéis aquello de que un mono delante de una
máquina de escribir, con un tiempo infinito, llegaría a escribir el
Quijote, lo cual es una memez porque el Quijote hace tiempo que está
escrito, y por Ian Flemming, como todo el mundo sabe.
En fin, vistas esta recomendaciones, pasemos a la sala de estar.
Capítulo 8523, trigésimo segunda parte.
Empieza:
Sentados en Posada o
luchando en Camelot,
los Caballeros y sus Damas
buscan la bebida y el amor.
Cantan, pelean
y hablan de relatos,
algunos son cortos, otros un poco más largos.
Como ejemplo: éste que tengo el placer,
en este mismo instante, de presentaros:
(Música del No-Do)
Se encontraban en el chat
dos personas, dos, caballero y dama,
que llevaban conectados,
¡que pesados!
algo menos de una semana
-¿Dónde estabas cuando te busqué?
-¿En qué chat vives que no te vi?
-¿Donde te ocultabas hasta que te encontré?
-¿Y tú, por que no entrabas a charlar aquí?
(Música de violines, pero bajito que molesta)
Un mundo de dragones,
un mundo de hidromiel y ambrosía,
como dioses son los operadores,
y por lo menos hay uno nuevo cada día.
Rivales son en el amor,
compañeros en la guerra
camaradas en el dolor
amigos, de cualquier manera.
-Y cuando digo: os amo bella dama, no se lo digo a cualquiera.
-Y cuando digo que os adoro, caballero, no es que no lo sienta.
-¿Entonces de verdad que me amáis?
-Por supuesto. Que eso es cosa por todos sabida y cierta, ¿Por qué dudáis?
Testigos de este amor
eran todos los caballeros;
que miraban, pero no hablaban
por estar algunos, enfrascados en un duelo.
Otros, apoyados en la barra del bar,
aquellos, caídos por el suelo.
Las damas sin bordar,
pues con este rollo ,
ya les vencía el sopor,
que sí, que sí, que ya les venía el sueño.
-¿Me adoráis, decís?
-¿Cómo sin vos podría yo vivir?
-De verdad, ¿No mentís?
-Al final me cansaré si se lo tengo que repetir
-Amada, es que sois la mas bella de Posada
-Si amor, y vos el mas diestro con la estocada.
-Que pícaro es el destino; que sin vos no me deja vivir.
-Está visto que a este tío, de verdad le hago tilín.
En estos lances,
de maravilloso amor,
por un rincón apareció
el más temido operador,
ese que dicen que tiene tan mala fe,
el Ogro Feroz. El ‘mataor’ del "ierrece"
-Aaaaarrrrrggggh, mío es este canal, y mía debe ser esa dama!
-Ni hablar del peluquín, faltaría más, no me da la gana
-Pero que os pensáis, ¿que sois Bill Gates y sus famosas ventanas?
-¿Acaso queréis ser baneado, horrible piltrafa??
-Os pisaré el intestino.
-Os zurraré la badana.
-Eso no te lo crees tú ni ayer, ni hoy ni mañana.
El duelo estaba servido
el dolor preparado
solo faltaba el caballero,
que estaba un poco mareado,
quizás de haber bebido
o acaso por haber sido nukeado.
-Presta tengo mi espada, para combatir al Ogro Feroz y cercenarlo de
Posada.
-Bueno, no te pongas así amor, tampoco pasa nada.
-¿Nada?, ¿eso decís, amada?, ¿acaso este Ogro os agrada?
-Bueno, no es que sea mi tipo, pero de alto, es una pasada.
-Pero amor mío, donde está nuestro juramento?
-No sé, quizás en aquel cajón, mira por la parte de dentro.
-Hablo de el de amor eterno, no el contrato de el apartamento
-Ah, perdona, lo perdí. No sabes cuanto lo siento.
-Me mataré. Ya no me quieres, ya no me amas
-Sí que te amo, sí. Ten un poco de calma
-¡Contenedme que desenvaino mi espada!. ¡Venid aquí pardiez!
-Que, pesado, que locura de caballero, que idiotez!, si no pasa nada.
-Mataré a ese Ogro, aunque sea lo último que haga.
Y viendo el feroz Ogro,
lo que allí pasaba,
baneó al caballero.
Lo expulsó de la Posada.,
le insultó y,
encima,
le propinó una patada.
Y no contento con todo esto,
- lleno de furor-
le escupió en el monitor;
¡en su propia ventana!
-Ogro de mi corazón!
-Mi princesa encantada!
-Que alto y guapo sois!
-Pues hay que ver, ¡Que bella es vuestra espalda!
-¿Como hasta ahora podía yo vivir sin vos?
-Es que te busqué pero, no sabía donde estabas.
-Ese caballero, que me tenía raptada.
(añadir música de fondo a gusto del lector)
Y viendo esto,
los caballeros celebraron
-junto con sus damas-
lo que allí había sucedido
lo que cada día pasaba.
Pues de todos es sabido
que lo que a aquel le ocurre hoy
a ti te puede pasar mañana,
y que es mas fácil volar
que conservar una dama.
Y fueron felices el resto de la sesión,
queriéndose y amándose en la Posada,
porque en Camelot, ya se sabe,
no hay quien ame, quien coma ni beba,
ni quien hable de nada.
Que tiempo mas extraño
nos ha tocado vivir
donde lo real es lo malo
y lo virtual el mundo feliz.
Acaso acabé aquí el cuento,
quizás lo continúe mañana.
¿Quien sabe lo que sucederá
entre los caballeros y su mesnada?
Pues de todo ocurre a diario
en estos canales, amigos,
en el ruidoso Camelot
y en la apacible Posada.
Sir Abulafia
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